Tras el anuncio de hace días del gobierno de Burkina Faso de la ruptura de relaciones con Francia, el Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores francés ordenó inmediatamente la retirada de todos sus diplomáticos estacionados en el país africano. Ahora decreta que el personal diplomático burkinés también debe salir de Francia. El plazo dado culminaba antes de la noche de ayer lunes. La ruptura con la antigua potencia colonial fue anunciada por las autoridades de Burkina Faso el 26 de junio (ver enlace de abajo).
“Lamentamos esta decisión hostil y sin fundamento, que ilustra la preocupante deriva de las autoridades burkinesas”, declaró el ministerio francés, que desmintió las acusaciones de que París apoya a grupos terroristas en la región. Burkina Faso, al igual que varios de sus vecinos, viene sufriendo la violencia de yihadistas vinculados a Al Qaida y al grupo Estado Islámico.
Francia, con presencia histórica en el norte, centro y oeste de África, ha desempeñado un papel relevante en la etapa poscolonial, con intervenciones militares desde principios de la década de 1960. A fin de mantener su influencia en lo que consideraba su «patio trasero», puso en marcha la estrategia de la “Françafrique”. Sin embargo, el sentimiento antifrancés no para de crecer en algunas de sus antiguas colonias, mientras aumenta la influencia de Rusia y China.
BURKINA FASO. El gobierno revolucionario acusa a Francia de apoyar el terrorismo y rompe relaciones
