El Gobierno de Burkina Faso anunció este viernes (26.06.2026) que decidió romper sus relaciones diplomáticas con Francia, país al que acusa de apoyar a los grupos terroristas que operan en este país y en la región del Sahel, una acusación que París rechaza.
En un comunicado firmado por el portavoz del Gobierno, Pingdwendé Gilbert Ouédraogo, las autoridades burkinesas indican que se ha tomado esta decisión «tras una evaluación exhaustiva del estado actual de las relaciones bilaterales» con Francia.
Según el Gobierno, «ya no se reúnen las condiciones indispensables para promover unas relaciones basadas en el respeto mutuo, la confianza recíproca, el respeto del principio de no injerencia en los asuntos internos y la soberanía nacional».
Las autoridades burkinesas también acusan a las autoridades francesas de llevar a cabo «un activismo incesante» contra los intereses de Burkina Faso.
El comunicado denuncia «ambiciones neocoloniales», y un «apoyo activo a redes subversivas y a los terroristas que enlutan a nuestro país y al Sahel».
Asimismo, añade «la perfidia y la parcialidad de los discursos y opiniones sobre nuestro país para convertirlo en un paria de la comunidad internacional».
El Gobierno afirma que esta decisión se enmarca en «la elección de la responsabilidad y la soberanía» frente a lo que califica de «pretensiones imperialistas de dominación» y de «sometimiento» de Burkina Faso.
No obstante, precisa que la ruptura no pone en cuestión «los vínculos históricos, humanos, culturales y sociales» entre los pueblos burkinés y francés.
Las autoridades aseguran además que garantizarán la protección de los ciudadanos extranjeros residentes en Burkina Faso y hacen un llamamiento a la población para que actúe con moderación y civismo hacia los ciudadanos franceses y el conjunto de los expatriados.
Por otra parte, el Gobierno reafirma su voluntad de mantener una política exterior «independiente, basada en la diversificación de sus alianzas, el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur y el desarrollo de relaciones equilibradas con el conjunto de los Estados».
Deterioro de las relaciones
Las relaciones entre Uagadugú y París se han deteriorado desde la llegada al poder del capitán Ibrahim Traoré en septiembre de 2022, tras un golpe de Estado. A partir de entonces, la embajada de Francia en Uagadugú fue objeto de ataques por parte de manifestantes afines a las nuevas autoridades.
Con el paso de los meses, las autoridades burkinesas también lograron la retirada de las Fuerzas Especiales francesas ‘Sabre’ en febrero de 2023, poniendo fin a una presencia militar francesa que se había prolongado durante varios años. Posteriormente, el país reorientó su política exterior hacia nuevos socios, en particular Rusia.
La ruptura se produce pocos días después de la intervención del eurodiputado francés y exgeneral Christophe Gomart ante el Parlamento Europeo.
Entre otras cuestiones, este había pedido una reevaluación de las relaciones entre la Unión Europea y los países de la Alianza de Estados del Sahel (AES, que integra Burkina Faso, Mali y Níger).
En respuesta, el Gobierno burkinés denunció unas declaraciones «mentirosas», «tendenciosas» y constitutivas de una injerencia en los asuntos internos del país.
No obstante, el comunicado no precisa por el momento las modalidades prácticas de esta decisión, en particular en lo que respecta al funcionamiento de las representaciones diplomáticas, los servicios consulares o los acuerdos de cooperación que siguen en vigor.
DW
