En Saná, la capital de Yemen, multitudinarias concentraciones populares celebraron las victorias alcanzadas por las Fuerzas Armadas Yemeníes lideradas por Ansarallah. El pueblo movilizado ratificó su respaldo absoluto a la reciente ofensiva militar en dirección al mar Rojo y la expulsión de las tropas invasoras saudíes de vastos territorios.
Las Fuerzas Armadas de Yemen anunciaron una ofensiva que concluyó con la expulsión de las tropas de Arabia Saudita de seis distritos, asegurando y estabilizando una superficie total de cinco mil 400 kilómetros cuadrados.
En el ámbito aéreo, los sistemas de defensa yemeníes ejecutaron decenas de operaciones de interceptación exitosas contra los bombardeos perpetrados por la aviación saudita. La respuesta antiaérea derivó en el derribo de nueve aeronaves de combate enemigas que operaban sobre la franja costera.
Voceros militares reiteraron que la navegación comercial en el estrecho de Bab al Mandeb se mantiene abierta para todas las flotas navieras internacionales. No obstante, las autoridades precisaron que la prohibición de tránsito aplica de forma exclusiva y estricta para las embarcaciones de bandera saudita.
Las acciones tienen el objetivo de golpear las movilizaciones de tropas del enemigo saudita, hacer frente a la agresión y el bloqueo impuestos desde hace 12 años, y responder a la escalada de ataques contra la población, los pueblos y los distritos de la costa occidental.
El portavoz reiteró que la navegación marítima se mantiene completamente segura para todas las compañías, con la única excepción de los buques sauditas, sobre los cuales ya se había anunciado previamente una prohibición de tránsito.
