El periódico británico Financial Times reveló que el presidente de EEUU Donald Trump llamó ayer a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, para pedirle que detenga sus ataques contra las refinarías rusas. El motivo: la preocupación porque estos bombardeos contra infraestructura crítica agraven la escasez mundial del diésel y haga subir todavía más los precios.
Trump, que todavía no ha podido poner fin a la guerra contra Irán ni a su bloqueo del estrecho de Ormuz, quiere garantizar que la energía rusa llegue al mercado mundial para aliviar el aumento de precios.
Es una estrategia contraria a la que siguió su predecesor, Joe Biden, quien junto con sus aliados occidentales impuso sanciones sobre el petróleo ruso para aislarlo económicamente, alegando que la industria energética financia su guerra de resistencia en Ucrania.
La llamada se produjo pocas horas después de un ataque sobre Moscú con drones, que el Kremlin considera el mayor hasta la fecha, con más de 450 aeronaves interceptadas, según el alcalde de la capital, Sergei Sobianin. El ataque, sin embargo, sí impactó contra una importante refinería de petróleo, causando dos muertos y unos 20 heridos.
Este lunes, Trump ha vuelto a expresar su frustración sobre el precio del petróleo, culpando de nuevo a Rusia y Ucrania, en vez de a su operación militar junto a Israel contra Irán, que comenzó en febrero y ha sido el factor más determinante en el fuerte aumento de los precios.
“Rusia, por desgracia, ha perdido el control de su industria del diésel debido a su guerra con Ucrania”, ha dicho el mandatario a través de su plataforma, Truth Social. “Un gran número de sus refinerías de diésel han sido destruidas y, al menos temporalmente, están fuera de servicio. Esta guerra absurda y sin fin con Ucrania debe terminar. Todo el mundo sufre mientras 25.000 personas, en su mayoría soldados, mueren cada mes. ¡Qué vergüenza!”, exclamó Trump.
Por su parte, Zelenski dijo tras la llamada que ambos líderes habían mantenido una “conversación importante”, en la que acordaron reunirse en Nueva York esta semana, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Respecto a la preocupación de Trump, el presidente ucraniano advirtió que solo dejará de atacar refinerías si el Kremlin también lo hace: “El sector energético de Ucrania, la infraestructura crítica y nuestras exportaciones de alimentos deben dejar de ser objetivos para Rusia», afirmó.
