La repatriación de los restos del líder confeso fascista, Andriy Melnyk, a Ucrania vinculado a la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) y su relación con el pasado fascista y colaboracionista durante la Segunda Guerra Mundial, se ha puesto nuevamente sobre la mesa.
En efecto, en una ceremonia celebrada en Luxemburgo, representantes del gobierno ucraniano, del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional participaron en la exhumación y traslado de las cenizas de Melnyk y de su esposa hacia Ucrania. El dirigente neo.nazi, fallecido en Colonia en 1964, fue uno de los fundadores de la OUN y asumió su liderazgo tras el asesinato de Yevgen Konovalets en 1938. Después de la división interna de 1940, encabezó la facción fascista conocida como OUN-M.
Tanto Melnyk como otros dirigentes de la extrema derecha ucranian de la época, entre ellos Stepan Bandera, mantuvieron vínculos de colaboración con la Alemania nazi. Historiadores han documentado la participación de miembros de la OUN-M en estructuras policiales locales bajo ocupación alemana, así como su implicación en persecuciones antijudías y en hechos como la masacre de Babi Yar. Asimismo, parte de sus militantes integraron la División “Galicia” de las Waffen-SS.
Bogdan Chervak, actual dirigente de la OUN-M, calificó la repatriación como “un acontecimiento histórico” y aseguró que Ucrania “recupera a sus héroes” y reafirma la importancia de la memoria histórica nacional.
El traslado también ha sido respaldado por sectores neo.nazis contemporáneos, incluido el regimiento Azov, cuyos referentes ideológicos reivindican la herencia política de la OUN y de las formaciones nacionalistas ucranianas de la Segunda Guerra Mundial. Voces de este entorno reclaman igualmente el reconocimiento oficial de figuras como Bandera, Yaroslav Stetsko, Konovalets y Dmytro Dontsov. Akguno de ellos, denunciado por torturador.
Los restos de Melnyk serán enterrados provisionalmente en el Cementerio Militar Nacional de Ucrania, cerca de Kiev. Sin embargo, organizaciones nacionalistas impulsan desde hace años la creación de un “Panteón Nacional de Héroes” destinado a albergar a dirigentes históricos del fascismo ucraniano. El presidente Volodymyr Zelenskyy manifestó públicamente su apoyo al proyecto en 2023, y responsables del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional han señalado que la iniciativa se encuentra actualmente en fase conceptual.
En su mensaje oficial del martes, Zelenskyy rindió homenaje a Melnyk y afirmó que Ucrania tiene “los medios y la obligación moral” de traer de regreso a otros representantes históricos de la OUN enterrados fuera del país.
Los restos del coronel Andriy Melnyk y su esposa Sofiya han llegado desde Luxemburgo. Serán inhumados nuevamente el 24 de mayo en un cementerio militar en Kiev.

