Lo que queda de la llamada «estructura territorial» de Podemos ha sufrido un nuevo revés estas semanas con la renuncia de los responsables autonómicos de Andalucía, Asturias y Castilla y León. Las tres salidas, producidas a lo largo de junio, abren el enésimo proceso de crisis done la supervivencia misma del partido está en juego. Esta falta de militancia y apoyo social llevó a Podemos a integrarse en Por Andalucía (IU, Sumar,,,) con urgencia desesperada en las últimas elecciones regionales de Andalucía, Las encuestas le daban menos del 1 por ciento en caso de ir en solitario y se plegaron a cambio de puestos donde era muy evidente que no obtendrían representación institucional.
La exposición mediática de Irene Montero y Ione Belarra, junto a la idea de que Rufián los salve, es a lo que se agarran desde la dirección morada.
(En la foto, una imagen de archivo del principio de Podemos, No queda nadie,)
