El capitalismo está infectado de deshumanización. No hay más que mirar un poco alrededor de uno mismo para darse cuenta de ello. Las miradas a lo lejos nos confirman más de lo mismo. El oprobioso sistema solo sirve para que un puñado de parásitos vivan de manera insultante a costa de degradar hasta límites insospechado a la gran mayoría de la población mundial. Existen muchos, demasiados ejemplos que lo certifican. En este caso concreto nos referimos a uno acontecido en la India. Lean lo que nos dice Daniel Mayakovski:
“En la India, los capitalistas han puesto cámaras con captura de movimiento en la cabeza de los trabajadores en los talleres de ropa, para recopilar todos los datos y poder reemplazarlos con robots automatizados basados en Inteligencia Artificial.
La distopía real del capitalismo, donde los explotadores se están frotando las manos con la IA para poder despedir a todos sus trabajadores para ahorrar costes y maximizar beneficios de la empresa”.
