El ataque de EE.UU e Israel contra Irán trajo consigo la resistencia iraní que se tradujo en el bloqueo del Estrecho de Ormuz por donde circula más de 25% del petróleo que se consume en el mundo.
El bloqueo (y sabotaje) a gaseoductos y productos energéticos exportados por Rusia por parte de la U.E repercute de un modo directo en el precio.
China y EE,UU han restingido drasticamente la exportación de productos refinados (como diésel, gasolina y combustible de aviación o jet fuel) producidos en sus propias refinerías a partir de crudo importado.
EE.UU ha exigido a Reino Unido y Francia que bajen las reservas para el invierno, y que vayan consumiendo de lo que tienen para evitar la subida de precios en el mercado internacional. El gobierno de EE.UU exige que la U.E libere hasta 120 millones de barriles de diésel de la reserva durante los próximos seis meses (el 40% del total).,
EE.UU tiene elecciones parciales y el aumento del precio del galón de diesel afecta ya a las economías domésticas.
El presidente de Francia, Macron, ha calificado la situación de «muy grave» y ha pedido una reunión urgente del G-7 por videollamada para hoy mismo.
Francia, Italia, Irlanda y Reino Unido debaten hoy mismo la posible necesidad de liberar reservas de gasóleo,
El alza del precio del diesel afecta directamente a la inflación, dado el uso de este combustible en el transporte de alimentos y productos básicos.
