El pasado 6 de junio se celebró en Cuba el 65 aniversario de la creación del Ministerio del Interior. Celebrado en el teatro Karl Marx de La Habana, contó con la presencia de Raúl Castro. Con la importante conmemoración y ahora que la agresión imperialista contra la Revolución ha aumentado, si cabe, nos ha parecido un buen momento para recordar la serie cubana de 1979 “En silencio ha tenido que ser”.
Basada en hechos reales, trata sobre la infiltración de miembros de la Seguridad del Estado cubano dentro de los Estados Unidos, que logra anular algunos planes terroristas contra Cuba.
Como título, la serie lleva una frase de la carta inconclusa de José Martí al amigo Manuel Mercado, escrita en el Campamento de Dos Ríos, el 18 de mayo de 1895, un día antes de su caída en combate.
El protagonista principal (hace el papel de Fernando y David) es Sergio Corrieri, excelente actor y revolucionario cubano (1939-2008).
La actividad cultural de Corrieri fue muy amplia, sobre todo a través del cine y el teatro. También escribió cuento y poesía.
Fue delegado al Primer Congreso del Partido, miembro del Comité Central desde 1980, y electo Diputado a la primera legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, escaño que ocupó luego sucesivamente por voluntad de su pueblo, y donde en la Quinta legislatura fue elegido miembro del Consejo de Estado.
En 1985 la dirección del país le pidió que ocupara la vicepresidencia del Instituto Cubano de Radio y Televisión. En 1987 pasó a Jefe del Departamento de Cultura del Comité Central del Partido y desde 1990 se desempeñó como Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.
Desde ese cargo, asumido en momentos sumamente difíciles en medio de la debacle de la Unión Soviética y el campo socialista, y de mudanzas ideológicas en el campo de la izquierda, Corrieri desarrolló una intensa labor como interlocutor del movimiento solidario internacional con la Revolución y contribuyó a que la resistencia y las ideas humanistas de nuestra sociedad fueran ampliamente difundidas. Entre sus desvelos durante los últimos años estuvo dar a conocer la verdad sobre el caso de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos injustamente encarcelados en Estados Unidos, y reciprocar las acciones solidarias de importantes sectores de ese país hacia nosotros.
Aun cuando sabía su salud quebrantada también aceptó, a raíz de la convocatoria al VII Congreso de la UNEAC, presidir los trabajos de la Comisión Organizadora, gesto sumamente apreciado por la vanguardia artística e intelectual que siempre vieron en él un ejemplo.
El compañero Fidel escribió esta reflexión tras su fallecimiento:
La marcha prematura
Sergio se nos fue. Escuché por televisión hace un rato las noticias sobre la incineración de su cadáver. Era mucho más joven que yo. Si tuviéramos una mayor cultura sobre la salud quizás no se habría marchado tan pronto. De él aprendí cuando visitaba las bellas montañas del centro de la Isla. Admiraba sus principios.
Estoy seguro de que no le habría gustado que sus cenizas reposaran en el cementerio de la capital. Ojalá que sus familiares o quienes tengan ese derecho, decidan colocarlas en algún bosque del Escambray, donde un árbol crezca junto a su memoria. Aceptaré cualquier decisión con sincera honestidad.
Fidel Castro Ruz
1º de marzo de 2008
8 y 39 p.m.
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Primera temporada
Capítulo 1:
Capítulo 2:
Capítulo 3:
Capítulo 4:
Capítulo 5:
Capítulo 6:
Capítulo 7:
Capítulo 8:
Capítulo 9:
Capítulo 10:
Capítulo 11:
Capítulo 12:
Segunda temporada
Capítulo 1:
Capítulo 2:
Capítulo 3:
Capítulo 4:
Capítulo 5:
Capítulo 6 (Final):
