El nazi-sionista ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, visitó el recinto de la mezquita de al Aqsa en Jerusalén y rezó allí, violando así un acuerdo de décadas de antigüedad que rige uno de los lugares más sensibles de Medio Oriente.
Cabe recordar que rezar en el lugar rompe un acuerdo de larga data que permite a los judíos visitarlo, pero no rezar.
Declaración de Hamás:
Las repetidas irrupciones del llamado ministro de seguridad nacional en el gobierno de ocupación extremista y criminal, Itamar Ben-Gvir, en la bendita Mezquita de Al-Aqsa y la realización de rituales talmúdicos cerca de la Cúpula de la Roca, representan una peligrosa escalada en la política del gobierno de ocupación fascista para profanar y judaizar la Mezquita de Al-Aqsa, aprovechando el período previo a las elecciones para intensificar aún más su agresión contra nuestra tierra, nuestro pueblo y nuestros lugares santos.
Esta irrupción constituye un flagrante asalto a la santidad de la bendita Mezquita de Al-Aqsa, y un desprecio por los sentimientos de los musulmanes y por el estatus y la santidad de Al-Aqsa para la Umma islámica, mientras que nuestro pueblo y nuestra Umma ni aceptarán ni guardarán silencio; nuestro pueblo y la resistencia no se quedarán de brazos cruzados ante la profanación de nuestros lugares santos y continuarán defendiéndolos por todos los medios posibles.
Llamamos a las masas de nuestro pueblo en Jerusalén, los territorios ocupados de 1948 y Cisjordania a intensificar su presencia en la Mezquita de Al-Aqsa, apoyar la firmeza de los jerosolimitanos y de quienes defienden la Mezquita, y confrontar los planes de división y judaización. Además, llamamos a la Umma árabe e islámica, así como a la comunidad internacional, a asumir sus responsabilidades y tomar medidas urgentes para detener estas violaciones continuas y hacer rendir cuentas a los líderes de la ocupación por sus crímenes.
