Estas semanas y tras los sucesos de Ceuta, se está propagando la idea de que está en curso una invasión migratoria. ¿Responde esta aseveración a hechos materiales o a la interesada tergiversación xenófoba y racista? En las pruebas objetivas está la respuesta.
En una invasión se toma el control de un territorio a la fuerza, se impone al conjunto de la población una serie de leyes y se expolian los recursos. Absolutamente nada de esto ha sucedido en Ceuta ni fruto de la migración en general. Características que sí acontecen cuando el Estado español, de la mano de los EE.UU. o de la OTAN por completo, participa en agresiones imperialistas a otros pueblos. En Iraq, por ejemplo, sí hubo una clara invasión criminal. El colmo es cuando la inmensa mayoría de quienes hablan de invasión migratoria, enaltecen al imperio español que cometió incontables atrocidades en numerosas invasiones. Ahí se impusieron la lengua y la religión, además del saqueo a la fuerza de múltiples recursos y de la sobreexplotación de su población. Comparar aquello con la migración de personas que huyen de la miseria y de la brutal opresión, es manipulación deleznable.
Yendo al caso ceutí, quienes sostienen estas posiciones pasan por alto que la mafiosa y tirana monarquía marroquí que fuerza al pueblo a huir de la desesperación, es el mayor aliado de los EE.UU. y de Israel en África. Y que desde VOX al PSOE y sus socios, pasando por el PP y la monarquía española, no se enfrentan a los yanqui-sionistas sino todo lo contrario. Como tampoco a los sátrapas criminales que dirigen, Marruecos. Para hacerlo deberían ser antiimperialistas e internacionalistas y desde luego no los mueven esos intereses. Si no se señala el origen del problema y encima se blanquea, es imposible acercar las soluciones. Los tratos del Estado español en su conjunto -no solo del Gobierno- favorecen la opresión del pueblo marroquí y saharaui, entre otros. El saqueo y la sobreexplotación de sus multinacionales también empuja a muchos a emigrar.
Si los marroquís u otros africanos no padecieran sangrantes vulneraciones es evidente que no se jugarían la vida tratando de cruzar la frontera. Luego entran en juego numerosos intereses geopolíticos de sus gobernantes y socios principales, que resulta evidente que han empleado a los migrantes como carne de cañón. Pero las condiciones de pobreza generalizada y de brutal represión cuando protestan por mejoras, son la raíz. Pasando por alto esa premisa es fácil que cale el discurso deshumanizante y ajeno a la realidad, que incluso asegura que vienen por capricho y motivados por las ganas de perjudicarnos.
La peligrosísima deshumanización abona el terreno a los fascistas de todo pelaje. Aún más cuando el Estado avala los discursos de odio que también desde las instituciones y los grandes medios, o desde destacados personajes ligados a la judicatura, a la policía o al ejército, se llama a la caza del migrante. A menudo con explícitas alusiones a la violencia armada contra ellos.
Si no fuera por sus potentes altavoces y plataformas que intoxican a tantos millones de personas, sus invenciones serían desmontadas por la lógica. Pues si con tantas decenas de miles de migrantes llegados a Ceuta con frío, sed, hambre y angustia, apenas ha sucedido algún incidente rechazable, es evidente que estos no tenían intención alguna de atacar masivamente a la clase trabajadora ceutí.
Señalar con rabia al migrante pobre en vez de a quienes los y nos empobrecen, es un viejo truco de los grandes capitalistas y de sus mercenarios para dividirnos. Evitando así que nos unamos en su contra poniendo fin a estas tragedias.
Hoy más que nunca necesitamos difundirlo donde sea posible, desmontar sus relatos falaces como el de la invasión y organizarnos para hacer frente a todos los culpables de que unos pocos acumulen colosales riquezas a costa de la miseria ajena. Quienes luego dicen que no hay recursos para todos. Solo así y fomentando la solidaridad de clase vengan de donde vengan, evitaremos que invadan tantas mentes con la desinformación que los perpetua. La misma que omite que puestos a hablar de «invasiones», Ceuta y Melilla están en territorio africano y fueron ocupadas con una verdadera invasión española.
(pres.o.s.)
