El genocida Benjamin Netanyahu ha sorprendido a la prensa israelí y al entramado político de su país celebrado lo que llama «una victoria histórica sobre Irán», prueba de su lamentable estado mental. Y, no contento con ello, ha descartado cualquier retirada inmediata de sus tropas invasoras de el Líbano , afirmando que las fuerzas israelíes permanecerán allí «el tiempo que sea necesario».
«Hemos establecido zonas de seguridad reforzadas alrededor del Estado de Israel . Lo hicimos en Gaza, en el Líbano y en Siria», declaró el primer ministro israelí en una rueda de prensa televisada el lunes. «Y quiero dejarlo claro: permaneceremos en estas zonas de seguridad… para proteger a nuestro país».
El nuevo acuerdo preliminar entre Washington y Teherán ha provocado consternación e indignación en Israel, con críticas generalizadas al liderazgo de Netanyahu, envuelto, por si fuera poco, en casos de corrupción que la Justicia intenta dilatar.
