INTRODUCCIÓN
El Gobierno de México ha dado fehacientes muestras de su solidaridad con Cuba; lo ha hecho enviando material (fundamentalmente alimentos y medicinas) a través del mar. Y es cierto que eso se debe agradecer. Pero también ha dado fehacientes muestras de que NO es un Estado soberano. ¿Por qué? Porque, a la primera amenaza del matón de la Casa Blanca, cesó en sus ventas de petróleo a la Isla. Y decimos sus ventas porque de debe subrayar que, lógicamente, México cobraba los envíos y Cuba los pagaba sin atrasos.
¿Se puede ser soberano cuando una venta o no depende de si te lo permite otro estado? Desde que el presidente de Estados Unidos amenazó con subir los aranceles a todo aquel país que suministra petróleo a Cuba, México no les ha vendido ni una sola gota. Eso sí, no deja de trabajar, según nos dicen, en ver cómo enviar lo que la población cubana tanto necesita.
No trabajen tanto, se les podría decir, y demuestren que, en verdad, México tiene un gobierno y un Estado soberano. La soberanía de un país se demuestra con hechos, no con palabras.
LA NOTICIA
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó hoy que se trabaja en mecanismos para que empresas particulares trasladen combustible hacia Cuba, asediada por un cerco energético de Estados Unidos.
“Estamos trabajando en ello. Principalmente a través de –no es que se haya reiniciado- pero el mecanismo sería a través de empresas particulares que tienen el permiso para llevar el combustible a Cuba”, aseveró en respuesta a una pregunta sobre si se retomó el comercio de petróleo entre ambos países.
Durante su habitual conferencia de prensa, la jefa del Ejecutivo sostuvo desde Palacio Nacional que se labora desde hace un tiempo en ello.
“Esperamos que se pueda reanudar pronto de manera comercial. No es un tema humanitario, sino de manera comercial”, aclaró.
“El apoyo humanitario sigue –añadió-, (ahora sería) la parte comercial, que tampoco se ha cerrado, pero con las nuevas características que aprobó el congreso y el Gobierno de Cuba, pues a partir de ahí puede haber mayor relación comercial con empresarios mexicanos en Cuba”.
El pasado 9 de junio, la jefa del Ejecutivo reafirmó la decisión de su país de continuar enviando ayuda material a la nación caribeña, en medio del reforzamiento del bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto por Washington.
Desde hace más de seis décadas, Estados Unidos aplica un cerco contra Cuba, endurecido en enero último a través de una orden ejecutiva firmada por el presidente norteamericano, Donald Trump.
La falta de acceso a combustibles derivada de este recrudecimiento afecta ámbitos tan sensibles como la generación de energía eléctrica, el funcionamiento de hospitales, la producción y distribución de alimentos y el bombeo de agua en la nación caribeña.
Las amenazas del republicano y otras medidas contra Cuba han desatado el rechazo y la denuncia desde sectores populares, gobiernos y políticos en México y diversas naciones del mundo.
