
Dos mundos irreconciliables y dos en una grúa mostrando el camino.
Las voces de Jesús y Manuel hablando en directo desde lo alto de una grúa, a 25 metros de altura, desde SU empresa, Navantia, en la Bahía de Cádiz, ha resonado con más fuerza que el potente trueno que daba inicio al aguacero que había caído sobre los cientos de personas concentradas ante el Ministerio de Hacienda en Madrid. Sus palabras, frente las puertas del vetusto edificio cerradas a cal y canto, rodeadas por los furgones de la policía, por si se nos olvidaba para qué están y a quien sirven, mostraban una vez más el abismo que separa las razones y los intereses de la burguesía – o de sus vasallos, los directivos de Navantia – y los de la clase obrera.
Jesús y Manolo, como tantas y tantos otros antes, con su dolor, su sacrificio y también la alegría de la lucha y el calor de la solidaridad, muestran la terrible verdad que el capitalismo – y su dictadura parlamentaria – intenta ocultar a toda costa: que la voz de los explotados y los oprimidos solo se oye cuando la lucha rompe las barreras de su orden y sus leyes.
La enorme fuerza de sus voces expresando la determinación de continuar hasta vencer ha galvanizado a todos los asistentes . Ha sido como si sintiendo la cercanía de Jesús y Manuel, haciendo nuestras las penalidades que están pasando, llenándonos de la fuerza que emanan, hubieran cobrado fuerza inusitada las viejas/nuevas consignas que gritábamos: “No hay otra manera, o con la patronal, o con la clase obrera”, “una sola clase, una sola lucha”, “la lucha es el único camino”.
Jesús y Manuel saben que están arriba de la grúa, aguantando la dureza de las dos semanas que llevan resistiendo (pero admirando desde su atalaya los esplendidos atardeceres de la bahía de Cádiz, como socarronamente decían), luchando por toda la clase obrera. Quienes allí hemos estado hemos sentido que “esta lucha la vamos a ganar”.
Ellos están poniendo, y de qué manera, su parte. Nosotros tenemos que cumplir nuestra tarea de ampliar y fortalecer la solidaridad.
Corresponsal obrera desde la concentración.

Corresponsal obrera desde la concentración.
Desde la concentración en Madrid contra las listas negras en el metal, mandamos toda la solidaridad a una lucha que es de toda la clase trabajadora: la defensa del derecho sindical.
Mientras el gobierno y Navantia niegan las listas negras y miran a otro lado, Jesús y Manuel llevan ya dos semanas encerrados en una grúa, rodeados por la solidaridad de trabajadores de distintos sectores de todo el estado.
Porque hacer sindicalismo no es delito! Toda la fuerza a Jesús y Manuel!
