El senado será el próximo martes escenario de lo que han venido a llamar jornada en recuerdo y homenaje a las víctimas del terrorismo. Por supuesto, no se están refiriendo a las numerosas víctimas provocadas por el terrorismo de Estado, sino a las muertes causadas por ETA u otras organizaciones armadas, hoy ya inexistentes.
Pero lo llamativo de dicha jornada es que en ella intervendrán los ex presidentes del gobierno español José María Aznar y Felipe González, es decir, dos terroristas probados y nunca sancionados; sus crímenes quedaron impunes.
Todo el mundo sabe que, entre otras cosas, Aznar fue uno de los siniestros individuos del llamado trio de las Azores. Con sus mentiras, las de George W. Buhs y Tony Blair acerca de la insistencia de la existencia de armas masivas en Iraq (que nunca aparecieron, porque realmente no existían, y ellos lo sabían) destruyeron el país y exterminaron a millones de personas.
De Felipe González, todo el mundo sabe también que fue el señor X de los GAL, grupo de mercenarios costeados con dinero público que asesinó a cerca de 30 personas. Bajo su mandato hubo torturados en las comisarías y asesinados dentro de ellas, como es el caso de Mikel Zabalza.
