Los países aliados occidentales del Golfo acumulan pedidos a la industria armamentística de EE.UU por valor de 30.000 milllones de dólares, donde buena parte de esa cantidad lo levan los 4.700 misiles Patriot. La priducción posible anual se estima en 600, por lo que le están garantizando a Washington ocho años de producción. Se estima que EE.UU ha usado 1,400 de ellos en los días que duró el ataque terrorista contra Irán.
Estos datos marcan la clara decantación de la administrador Trump hacia la industra de la guerra en detrimento de otras como el petróleo, donde ha tenido que tirar de reservas y el precio del galón en las gasolieneras de todo el país se ha disparado, y con ello losprecios de productos básicos.
