El secretario general de la formación chií Hezbolá, Naim Qasem, manifestó este jueves su oposición al alto el fuego pactado entre Líbano e Israel, al que ha descrito como “capitulación”, reclamando el “cese total” de las hostilidades y la salida de las fuerzas israelíes del territorio libanés.
En su intervención, Qasem sostuvo que el fin de las hostilidades acordado por ambas partes supone renunciar a los actos de resistencia de Líbano frente a la “agresión” continuada del Ejército israelí, lo que, a su juicio, representa una “capitulación, una derrota y el logro de los objetivos del enemigo”.
“La declaración de Washington es una ‘hoja de ruta’ para la aniquilación de parte del pueblo libanés y la subyugación del resto”, afirmó, insistiendo en que resulta imprescindible un “cese total de la agresión” de Israel contra el país y la retirada de la “ocupación israelí” de los territorios libaneses.
El dirigente de Hezbolá advirtió además de que “convertir el desarme” de las milicias en el eje de cualquier pacto “significa debilitar a Líbano y amenazar su existencia, sembrar la división interna en interés de Israel y permitirle lograr políticamente lo que no logró mediante la guerra”.
“Hacemos un llamamiento a los funcionarios libaneses para que pongan fin a esta farsa y humillación denominada ‘negociaciones directas’, y para que se fortalezcan mediante una unidad nacional en torno a un Estado soberano bajo su liderazgo”, añadió en su discurso.
