Las sanciones impulsadas por la Unión Europea contra el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, enfrentan serios obstáculos ante la falta de consenso entre los Estados miembros, pese a la creciente condena internacional por los presuntos abusos cometidos contra activistas de la Flotilla detenidos por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), según fuentes diplomáticas europeas.
El debate será abordado durante el encuentro informal de ministros de Asuntos Exteriores de la UE —el denominado «Gymnich»— que se celebra en Chipre, aunque la cita no contempla decisiones ejecutivas.
Los cancilleres aprovecharán la reunión para evaluar el caso de Ben Gvir en el contexto de la crisis más amplia en Medio Oriente, junto con asuntos vinculados a la estrategia de seguridad europea, Ucrania y el impacto regional de las tensiones en el Estrecho de Ormuz.
De acuerdo con fuentes comunitarias, la posibilidad de aprobar medidas punitivas contra Ben Gvir sigue siendo limitada debido a la necesidad de unanimidad dentro del bloque.
La propuesta, que también ha mencionado al ministro israelí de Finanzas, Bezalel Smotrich, lleva años circulando en Bruselas, aunque algunos gobiernos europeos consideran más viable avanzar eventualmente contra una sola figura.
