La consejera de Economía de la Comunidad de Madrid defiende que las empresas madrileñas comercian con China «sin rendir pleitesías al régimen comunista».
Rocío ha defendido que las empresas madrileñas llevan décadas negociando y comerciando con ese mercado «sin necesidad de rendir pleitesías al régimen comunista».
Durante la sesión de control al Gobierno, Albert ha marcado distancias entre la actividad comercial ordinaria de las empresas y la posición política que, a su juicio, ha adoptado Sánchez ante Pekín. La consejera ha resumido esa diferencia con una idea central: una cosa es acudir a vender y otra muy distinta es «ir a postrarse». En su intervención, ha sostenido que el enfoque correcto es el que mantiene la Unión Europea, que considera a China un socio pero también un rival sistémico.
Albert ha defendido una relación con China basada en el pragmatismo y la reciprocidad, pero sin «alfombra roja» ni sometimiento político.
