La Policía Nacional ha detenido en la isla de Ibiza a James Fergie Cox Chambers Jr., al que acusan de comunista y pro-palestino. Se trata de una exigencia de extradición del gobierno de Donald Trump. El arrestado, heredero de una importante fortuna en Estados Unidos, permanece desde el pasado sábado en prisión preventiva a la espera de que se resuelva el procedimiento. Las autoridades sospechaban que, pudiera estar financiando a la resistencia palestina de Hamás.
James Cox se define como marxista-leninista y apoya la causa palestina contra el genocidio sionista. La prensa del régimen lo acusa de tener tatuado a Mao y Stalin. Un delito gravísimo. Se sabe que al fallecer su abuela, Chambers heredó directamente el 17% del accionariado de la empresa familiar, aunque en 2023 vendió todas sus acciones y rompió con su familia al considerar que prestaba apoyo a la policía de Atlanta.
La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha indicado que «España no puede colaborar con Trump en la persecución de la solidaridad con Palestina: el Gobierno debe protegerle y no entregarle a los amigos de Netanyahu». Mientras que la concejal de esta misma formación en el Ayuntamiento de Palma, Lucía Muñoz Dalda, también se ha pronunciado y ha asegurado que «España no puede ser cómplice de esta persecución política».
