Varios países, en las últimas horas también el Reino Unido, han anunciado que no piensan comprar y distribuir prodcutos elaborados en los territorios ocupados por Israel. Si no fuera por el gran matiz que trae la noticia, sería una buena nueva muy destacada. Esto es, que tras 75.000 asesinados en Gaza en un genocidio que dejará la vergüenza pintada en la cara de los necesarios colaboradores (por acción u omisión) del capitalismo occidental, se ponga cierto coto es, sin duda, positivo. En este sentido, recordemos que la U.E lleva años reuniéndose para ver qué hacen con Israel, pero la condena y el bloqueo brilla por su ausencia: Israel es Israel y no se toca.
Lo «producido» por los colonos en el territorio ocupado en y cercano a Cisjordania, representa tan solo el 1% de lo exportado por Israel. Además los productos procedentes de esos territorios ocupados suelen estar intencionadamente mal etiquetados, por lo que el éxito de esta medida «restrictiva» se acerca al ridículo, La opereta teatral orquestada por las terminales mediáticas progres recurren al «algo es algo», que es prima hemana del célebre «menos malo» que nos inunda. Por si fuera poco se olvida algo crucial, el resto de Palestina también está ocupada, desde hace décadas, pero sabemis que ese territorio no cuenta a la hora de que los países occidentales capitalistas bloqueen su exportación. Netanyahu es de los nuestros: pro-occidental, amigo de Zelenski y Trump. Una joya.
