Que Fraga tenga esculturas en su honor y que personajillos como Isabel Ayuso o Alfonso Rueda defiendan su “memoria democrática” es muestra de la impunidad de los crímenes de la oligarquía franquista y posfranquista. Nosotros no olvidamos, Vitoria no olvida.
¿Qué hizo Fraga?
Manuel Fraga Iribarne no era un hombre de partido, era un hombre del poder. Como una sabandija se deslizó por carteras ministeriales: con Franco se encargó del centro de formación ideológica del régimen y después, se convirtió en Ministro de Información y Turismo. Se marchó a Reino Unido como embajador. Desde allí quiso asegurarse un puesto de poder frente a la previsible muerte de Franco, pero tuvo que conformarse con ser Vicepresidente del Gobierno y Ministro de la Gobernación.
A este hombre, que dijo que Franco fue uno de los políticos más notables del siglo XX; a este hombre que afirmaba que la homosexualidad era “una anomalía” y que la legalización del Partido Comunista era un “verdadero golpe de estado”; a este hombre que se negaba a condenar las dictaduras chilena y argentina; a este que participó y justificó la tortura y el asesinato del militante comunista Julián Grimau, diciendo que las fracturas de huesos “se las produjo él mismo”; a este hombre que mandó falsificar el diario de Enrique Ruano, militante antifranquista de 21 años asesinado por la policía política de Franco, para que su muerte pareciera un suicidio… A este hombre, se le ofreció la oportunidad de presentarse a unas elecciones para que ahora Ayuso y compañía puedan llamarle “padre de la Constitución”.
Eso es la Transición Española. Por lo que no sorprende a nadie que en el posfranquismo, también, siguieran con su caza “anticomunista y antiseparatista”. Ya en supuesta democracia, en Vitoria 5 obreros fueron asesinados. Fraga, entonces ministro del Interior, entre huelgas y protestas, reivindicaba que “la calle es mía”. El franquismo fue un régimen de terror y explotación, y el régimen político posterior no se inauguró sobre bases muy distintas a estas. Terror, explotación y olvido; olvido e impunidad.
La juventud comunista vasca lo tiene muy claro: los crímenes de la oligarquía no quedarán impunes. Gora langileon borroka!
📍Villalba, Lugo
Fraga Iribarne ministro frankistaren herria. Martxoaren 3an bost langileen erailketaren arduradun nagusietako bat izan zenFragaren omenezko bustoak oraindik plaza erdian jarraitzen du.
M3 borroka ez da eten! pic.twitter.com/znLoNeA7ck
— Gasteizko GKS (@GKS_Gasteiz) February 22, 2026
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