El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha ordenado intensificar aún más la ofensiva militar en el sur del Líbano, en medio de la creciente tensión con Hezbolá y pese a los intentos internacionales de mantener una tregua regional. Según diversas informaciones recientes, el Gobierno israelí considera que las operaciones actuales no han cumplido todavía todos sus objetivos estratégicos.
La escalada se produce después de semanas de bombardeos y operaciones terrestres israelíes sobre territorio libanés, especialmente en zonas donde Hezbolá planeta resistencia armada. Israel ha dejado claro que no renunciará a continuar las operaciones si considera que persiste la amenaza desde Líbano.
La ofensiva sionista ha agravado la crisis humanitaria en el sur libanés, con miles de muertos y desplazados, además de graves daños en infraestructuras civiles y agrícolas. Organizaciones internacionales y varios gobiernos europeos han pedido una desescalada inmediata y una solución diplomática a la invasión sionista.
