La artillería del «ejército» de ocupación israelí lanzó proyectiles de fósforo blanco contra las alturas de Ali Taher y Dabsha, en el distrito de Nabatieh, como parte de una intensificación de los bombardeos sobre pueblos y ciudades del sur del Líbano.
De acuerdo con el corresponsal de Al Mayadeen, las fuerzas sionistas combinaron el uso de municiones incendiarias con ráfagas de ametralladoras e incursiones aéreas contra la zona.
La ofensiva militar se extendió a las afueras de Doha, Kafr Rumman y la ciudad de Al-Mansouri, situada en el distrito de Tiro.
El Ministerio de Salud libanés informó que las agresiones perpetradas desde el amanecer del sábado dejaron un saldo de al menos 11 personas muertas y 19 heridas, incluyendo mujeres y niños.
Bombardeos continuos pese a las negociaciones
Las incursiones de la aviación israelí ocurren mientras la ocupación mantiene un despliegue destructivo en la franja sur que abarca la demolición de viviendas, el arrasamiento de cementerios con maquinaria pesada, el incendio de zonas boscosas y ataques con drones.
Esta escalada de violencia en el territorio meridional se produce en paralelo a las reuniones de negociación directa y al denominado «acuerdo marco» impulsado entre el gobierno libanés y el régimen de ocupación.
Colonos fascistas protegidos por Netanyahu siguen apoderándose de territorio palestino
Colonos israelíes ingresaron este sábado en la zona de Ras al-Ain, en la localidad de Qusra, al sureste de Nablus, mientras continúa por séptimo día consecutivo el asedio contra viviendas palestinas junto con las fuerzas de ocupación.
Los colonos atacaron a empleados del municipio de Qusra cuando intentaban acceder a la zona sitiada para entregar ayuda e instalaron una nueva tienda de campaña en territorio palestino con el propósito de consolidar su presencia y controlar el área.
Alrededor de 15 colonos llegaron también a las inmediaciones de las viviendas aisladas y posteriormente se dispersaron; mientars que las carreteras que conducen a tres viviendas permanecen cerradas y rodeadas, lo que impide el desplazamiento de sus residentes.
