Los miembros de la Global Sumud Flotilla, el español Saif Abu Keshek y el brasileó Thiago Ávila seguirán secuestrados en la prisión de Shikma tras una pantomima de audiencia. Sus abogados denuncian interrogatorios de más de ocho horas, amenazas de muerte y aislamiento extremo, mientras organizaciones y colectivos exigen la liberación y denuncian la criminalización de la solidaridad con Palestina.
«El tribunal concedió un segundo aplazamiento, un aplazamiento de seis días, lo que significa que la próxima vista será el domingo», ha explicado Hadeel Abu Salih, abogada de la organización de derechos humanos israelí Adalah, que los representa. «El tribunal ha concedido a la Policía lo que pidió y les ha dado luz verde para continuar con esta medida ilegal».
