El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha destacado en la Asamblea General de la ONU este miércoles que su país nunca ha iniciado una guerra, pero tampoco teme combatir en defensa propia ni rehúye de negociaciones para alcanzar la paz.
“Irán nunca ha iniciado una guerra y siempre ha demostrado su compromiso con la mesa de negociaciones. La guerra nos fue impuesta. Pero hemos demostrado que, para defendernos, no tememos la guerra; para alcanzar la paz, no rehuimos las negociaciones, y estamos dispuestos a defender a nuestro querido Irán hasta el último aliento”, sostuvo Pezeshkian en su intervención en la ONU.
Pezeshkian ha rechazado las acusaciones sobre terrorismo del presidente estadounidense, Donald Trump, durante su discurso el martes en el mismo ámbito de Naciones Unidas: “nosotros somos víctimas del terrorismo. Yo vengo de un Irán cuyo Líder fue asesinado sin ninguna razón, justificación ni fundamento legal. Vengo de un Irán donde bombardearon una escuela. Miren a los niños de Minab, niños que fueron bombardeados y asesinados. Israel y Estados Unidos mataron a nuestros niños con sus armas; nuestros niños no habían cometido ningún delito”, expres+o mientras exhibía fotografías de la escuela bombardeada.
Refiriéndose al ataque mortal de Washington contra un polideportivo de Irán, explicó que el crimen fue cometido en la pequeña ciudad iraní de Lamerd y como consecuencia del cual, murieron niños que practicaban deporte.
Pezeshkian ha señalado que Estados Unidos e Israel atacaron Irán con sus equipos más avanzados, pero que el pueblo iraní defendió con firmeza su país y respondió a los ataques sin inclinarse ante ellos. Ha denunciado además que los ataques, lanzados desde territorios equipados para ello, tuvieron como objetivos escuelas, hospitales, centros científicos, puentes e infraestructuras iraníes, en violación del derecho internacional.
Pezeshkian destacó el amplio respaldo popular a la defensa del país durante los últimos siete meses, señalando que el pueblo iraní salió cada noche a las calles para impedir que grupos armados y alentados por Estados Unidos e Israel generaran inseguridad. “El pueblo es nuestra fuerza” e Irán se mantiene firme gracias a su respaldo, ha recalcado.
El presidente ha agregado que “Irán no acepta que el conocimiento nuclear sea un privilegio exclusivo de unos pocos países”. “Irán no considera las armas nucleares un factor de seguridad; pero tampoco renunciará a su derecho a la ciencia, la industria y la energía pacífica. Lo digo claramente: ¡ni armas nucleares ni privación del conocimiento nuclear!”.
“La bomba atómica y otras armas de destrucción masiva en esta región están en manos del régimen israelí; ¡sin embargo, se exigen inspecciones a Irán!”, ha declarado Pezeshkian, al destacar lo absurdo del actual orden internacional. “Israel masacró a 70 000 personas en Gaza, ¡pero Irán fue bombardeado en la mesa de negociaciones!”.
En relación al control del Estrecho de Ormuz, sostuvo que “nos cierran el paso mientras por esa misma vía navegable se transfieren armas, explosivos, misiles y energía para destruir países. Esto es inaceptable y no permitiremos que vuelva a ocurrir”, ha alertado.
En una advertencia sobre el futuro de la seguridad mundial, Pezeshkian ha argumentado que un mundo que solo entiende el lenguaje del poder nunca alcanzará una paz sostenible.
“Si se destruye la confianza entre las naciones, ni siquiera los ejércitos más poderosos podrán crear una seguridad sostenible”, ha advertido, indicando que “si el derecho internacional solo se aplica cuando coincide con los intereses de los poderosos, más países concluirán que deben depender únicamente de su propio poder para garantizar su seguridad. Esto marcará el comienzo de un mundo mucho más peligroso para todos nosotros”.
Ha instado a la comunidad internacional a impedir que el siglo XXI se convierta en una era de coerción y tiranía, y rechazado un mundo en el que el poder militar sustituya a la legitimidad, las sanciones sustituyan a la diplomacia, el asesinato sustituya a la política y la guerra sustituya al diálogo. “O construiremos juntos la seguridad, o soportaremos juntos la inseguridad”, subrayó.
Según Pezeshkian, “las declaraciones pronunciadas ayer por el presidente de Estados Unidos ante la opinión pública mundial, los pensadores, los políticos y los juristas constituyen una muestra clara de una actitud de matonismo, de la lógica de la fuerza y de una conducta que contradice abiertamente la Carta de las Naciones Unidas”.
Trump “debe saber que el pueblo iraní no inclinará la cabeza ante la fuerza y hará que los agresores se arrepientan”, ha alertado, agregando que Irán “está preparado para dialogar, pero que sepan que no aceptaremos el lenguaje de la fuerza”, ha asegurado.
