«De acuerdo con el memorando de entendimiento, el Estrecho de Ormuz está bajo la administración de Irán y, tras treinta días, las operaciones volverán a la normalidad como ocurría anteriormente. La responsabilidad de estos asuntos recae en la parte iraní y ningún otro país tiene responsabilidad alguna, conforme a dicho memorando», dijo el jefe de la diplomacia iraní en una comparecencia junto a su homólogo iraquí, Fuad Husein.
Asimismo, apuntó que «cualquier intervención, o medidas separadas o nuevas conducirán a una mayor complicación de la situación y retrasarán la reapertura del estrecho de Ormuz, además de aumentar el nivel de escalada, tal como ocurrió en los últimas dos noches».
Por eso, el jefe de la diplomacia iraní pidió «a todas las partes» que respeten el memorando firmado digitalmente el pasado 17 de junio entre Washington y Teherán, donde se contempla la reactivación de esta vía marítima, y que «se abstengan de cualquier intervención en el proceso de reapertura y gestión del estrecho de Ormuz».
