El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, el general de división Mohsen Rezaei, declaró en una entrevista para la televisión iraní que el estrecho de Ormuz está completamente cerrado, calificando de «una gran mentira» las afirmaciones del presidente estadounidense Donald Trump.
Rezaei señaló que, si bien más de 100 buques con más de 100 millones de toneladas de carga navegaban anteriormente por esta vía marítima estratégica, el tráfico se ha reducido a tan solo siete u ocho barcos que transportan exclusivamente suministros esenciales para Irán.
Rezaei reveló que Washington está intentando sortear el bloqueo mediante el contrabando clandestino de cinco a seis buques a través del estrecho, con un elevado coste económico, y señaló que estos barcos son atacados con frecuencia.
Sin embargo, recalcó que Irán se ha abstenido deliberadamente de hundir directamente los petroleros vinculados a Estados Unidos para evitar graves daños ambientales derivados de posibles derrames de petróleo.
El secretario reveló además que 48 horas antes, las fuerzas iraníes llevaron a cabo la primera prueba operativa de un misil antidestructor especializado contra un buque de guerra estadounidense, afirmando que la nueva arma «desató un infierno para los estadounidenses» y los obligó a huir.
