La Armada del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha atacado al menos a siete buques petroleros calificados de «infractores» en el estrecho de Ormuz a lo largo de los últimos cinco días, según ha informado la agencia semioficial Fars, recogida por Xinhua. Entre los objetivos figuran dos petroleros kuwaitíes —el Al Funtas y el Kazimah III— y tres buques de Emiratos Árabes Unidos —el Sinbad, el Mersin Prosperity y el Al Ruwais—, además de dos embarcaciones que sufrieron explosiones el viernes, una a la entrada y otra a la salida de la vía marítima. Irán mantiene este pulso pese a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, asegurando que el estrecho «está abierto y bajo control» de Washington.
Teherán intensificó su control sobre Ormuz el pasado 28 de febrero, bloqueando el paso seguro a barcos vinculados a Israel y Estados Unidos, en respuesta a los ataques conjuntos de ambos países contra territorio iraní. Ormuz es la principal arteria del comercio mundial de crudo: por él circula aproximadamente un quinto del petróleo global, lo que convierte cada incidente en un factor de tensión directa sobre los precios energéticos.
Xinhua
