El Ministerio del Interior francés anunció que al menos 600.000 manifestantes participaron en Francia en las protestas de este jueves en favor del poder adquisitivo y en defensa de los servicios públicos, un número en alza respecto a las anteriores movilizaciones de este otoño.
Los 600.000 en todo el país superan ya los 450.000 estimados por los sindicatos en la protesta del 6 de octubre, con características similares a la convocatoria de este jueves.
Los sindicatos elevaron la afluencia hasta los 1,6 millones en todo el país (350.000 en París).
Se trata de la mayor movilización en un solo día desde el inicio de las protestas sociales en septiembre.
Los sindicatos piden una revalorización del salario mínimo interprofesional, un aumento del conjunto de los salarios, más justicia fiscal y la preservación de los servicios públicos, y apoyan a los estudiantes de liceos que reclaman desde septiembre mejores condiciones de estudio.
Al mismo tiempo que se hacían oficiales estas cifras, el gabinete del primer ministro francés, anunciaba que Sébastien Lecornu recibirá el próximo lunes en Matignon (sede del Gobierno) a los sindicatos y las organizaciones empresariales en una «conferencia social» destinada a buscar respuestas a las preocupaciones sobre la carestía de vida y los salarios.
En las protestas de algunas ciudades como Lyon se han producido enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, que ha utilizado cañones de agua para intentar disipar las protestas. Además, algunos manifestantes han quemado contenedores y coches que los bomberos han tenido que apagar.
