Declaración del Partido Comunista de Türkiye ¡Estamos junto a Cuba frente a la agresión de Estados Unidos!
Desde el triunfo de la Revolución Cubana, hace ya 67 años, el imperialismo estadounidense ha recurrido a toda clase de acciones criminales imaginables para intentar doblegar al pueblo cubano.
En estos 67 años caben la invasión de Playa Girón, operaciones de la CIA, sabotajes, ataques biológicos contra tierras agrícolas, cientos de intentos de asesinato contra la dirección cubana, actividades terroristas de grupos paramilitares, cerco diplomático, operaciones mediáticas, bloqueo comercial, financiero y económico, así como intentos de promover una contrarrevolución dentro del país.
Fracasaron en todos ellos. Todo el ruido y todos los recursos destinados por los gobernantes estadounidenses para destruir a Cuba terminaron en la basura. Porque enfrente no tenían simplemente un “régimen” que no consideraban aceptable, sino a un pueblo organizado que conquistó su independencia mediante una revolución.
Sin embargo, no abandonaron sus políticas destructivas.
Porque consideran una derrota histórica que, a pocos kilómetros de sus costas, en una isla que ven como uno de sus satélites, se mantenga en pie desde hace más de sesenta años un poder soberano, socialista, planificador y de carácter público. Porque la Revolución Cubana mostró a los pueblos de América Latina que otro camino era posible y desafió el orden del “patio trasero” impuesto por el imperialismo. La ira interminable y el resentimiento de Washington nacen precisamente de ahí.
A medida que las administraciones estadounidenses fracasaban frente a Cuba, aumentaban el nivel de agresividad. Creyeron que podrían asfixiar a Cuba durante la disolución de la Unión Soviética y también tras la muerte del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, pero no lo lograron.
Hoy, el imperialismo estadounidense intenta nuevamente someter a Cuba como parte de la ola de agresividad que ha lanzado para reforzar su debilitada hegemonía internacional. Donald Trump, dejando de lado incluso el viejo lenguaje diplomático adornado con referencias a los derechos humanos y la democracia, amenaza abiertamente a Cuba con un discurso colonialista salvaje y pretende pasar a la historia como el presidente que hizo realidad el “sueño americano” de 67 años.
La política de la administración Trump hacia Cuba es bien conocida. En los últimos meses, las sanciones concentradas especialmente en el sector energético, las intervenciones dirigidas contra las cadenas de suministro de combustible, las presiones ejercidas sobre terceros países y la ampliación de los mecanismos de asfixia financiera han tenido como objetivo llevar a Cuba a una parálisis económica total. De hecho, los prolongados apagones, las crisis en el transporte, las interrupciones en la producción y las dificultades para acceder a productos básicos han hecho extremadamente difícil la vida cotidiana en Cuba, amenazando la salud y el futuro de su pueblo. El objetivo de la administración estadounidense, mediante estas políticas que los cubanos califican con razón de “genocidas”, es obligar al pueblo cubano a rendirse y destruir así el poder revolucionario existente en la isla.
Sabemos que nuestros hermanos cubanos, lejos de rendirse frente a esta agresión, luchan con todas sus fuerzas contra los complejos problemas causados por el bloqueo; que producen soluciones creativas mediante la movilización social y la solidaridad; y que, más allá de resolver únicamente las urgencias del presente, avanzan en planes de largo plazo para liberar la economía y la seguridad energética del país de la presión del imperialismo estadounidense. El Partido Comunista de Cuba continúa defendiendo, pese al bloqueo, el sistema público de salud, la educación y las demás conquistas del socialismo. La descomposición social que esperaba el imperialismo no ocurrió. El pueblo cubano no se arrodilló. La expresión más clara de ello fue la campaña “Mi Firma por la Patria”, respaldada por millones de cubanos, así como las masivas movilizaciones del Primero de Mayo que demostraron la firme resistencia popular en toda la isla.
Al no obtener los resultados deseados, la administración Trump ha comenzado ahora a expresar con mayor fuerza amenazas de intervención militar directa. En particular, el secretario de Estado Marco Rubio y los círculos anticubanos agrupados a su alrededor —quienes han construido sus carreras políticas sobre la hostilidad hacia Cuba— están empujando la histórica política agresiva de Estados Unidos hacia una línea aún más descontrolada, vengativa y belicista. Esta estructura, estrechamente vinculada a sectores anexionistas con base en Miami, al ala ultraderechista del Partido Republicano y a núcleos intervencionistas dentro de la burocracia estatal, promueve abiertamente la discusión de opciones militares directas allí donde el genocidio económico no ha sido suficiente.
Si los reaccionarios estadounidenses se atreven a lanzar una agresión militar contra Cuba, el pueblo cubano defenderá su país con toda la experiencia histórica de la Revolución, su organización y su conciencia antiimperialista. En tal caso, los estadounidenses no encontrarán únicamente a las fuerzas armadas cubanas, sino a millones de personas defendiendo su patria revolucionaria.
Nosotros, como Partido Comunista de Turquía, no tenemos la menor duda al respecto.
Ayer como hoy, estamos junto a Cuba. Consideramos una tarea histórica ampliar la solidaridad con el pueblo cubano frente a toda forma de agresión, bloqueo y amenaza de intervención militar por parte del imperialismo estadounidense.
Y lo declaramos abiertamente:
En caso de una agresión imperialista, estamos preparados para movilizar todos nuestros recursos políticos, organizativos y sociales en defensa de Cuba.
No dejaremos sola a Cuba. La brutalidad imperialista no podrá quebrar la resistencia del pueblo cubano, que lleva en alto la dignidad de la humanidad y la bandera del socialismo. El TKP continuará siendo una de las fuerzas de vanguardia de la creciente solidaridad internacionalista que se desarrolla en todo el mundo en apoyo a esta resistencia.
(Cubaminrex-Embacuba Türkiye)
