Todo parece indicar que el Gobierno encargado de Venezuela, junto a una parte de la oposición llegarán a un acuerdo para que unos 4.000 millones de dólares en oro que, actualmente están retenidos (robados, más bien) en el Banco de Inglaterra, vayan a parar, no a Venezuela, sino a Estados Unidos.
Según la agencia Reuters, un grupo de siete personas al tanto de las conversaciones confirmaron este viernes que las 31 toneladas de oro se depositarán en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York o quedarán bajo la tutela del Departamento del Tesoro estadounidense, institución que fiscalizará el acceso a los recursos.
Previamente, por su parte, Financial Times reveló que la propuesta otorgará la titularidad legal sobre el metal al Gobierno encargado de Venezuela presidido por Delcy Rodríguez, aunque no le permitirá vender los lingotes de forma inmediata.
Según declaraciones de Ejecutivo venezolano, lo que éste pretende es utilizar el oro como garantía para acceder a financiación internacional. “Los recursos se destinarán a las tareas de reconstrucción tras los dos terremotos de junio, así como a frenar la devaluación de la moneda en un contexto donde la inflación acumulada ha superado el 530% en el último año”.
Los abogados que representaban a la junta opositora del Banco Central de Venezuela decidieron retirar las demandas planteadas ante los tribunales británicos. La oposición ha exigido como condición indispensable que la liberación del dinero incluya un protocolo de transparencia, supervisión permanente por parte de Washington y la aprobación individual de cada proyecto de gasto.
Dentro de este contexto, el diario Axios ha informado que Trump busca reunirse con Delcy Rodríguez la próxima semana, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
