Natural de Avilés (Asturias), Lucio García Blanco es militante comunista desde hace 50 años. Más de la mitad de ellos, concretamente 30, ha estado encarcelado. Sufrió seis detenciones a lo largo de su militancia en el PCE(r), siendo torturado en todas ellas. Además, según Socorro Rojo Internacional, llevó a cabo 23 huelgas de hambre.
Con 75 años, forma parte de los presos políticos gravemente enfermos incluidos en las campañas de solidaridad y por su liberación de diferentes organismos antirrepresivos. Sufre Lucio sufre, desde hace años, demencia senil con trastorno adaptativo, además de tener lesiones de espalda como consecuencia de las torturas sufridas en comisaría.
Sin embargo, durante todo ese tiempo le han ido denegando la libertad condicional de manera sistemática. Para las denegaciones alegaban que Lucio había renunciado a la libertad condicional, algo absolutamente falso porque a lo que se ha venido negando es a cualquier chantaje y a las condiciones que le exigen para acceder a dicha libertad condicional, entre ellas la obligación de acudir a prisión a firmar, cuando lo que demandaba es la libertad inmediata y sin condiciones por enfermedad grave e incurable, tal y como recoge la legislación penitenciaria.
Lucio García Blanco es un ejemplo de Resistencia y ni siquiera en su estado de salud mental ha renunciado a su condición de preso político ni renegado de sus ideas. Lucio salió ayer, domingo, por la puerta grande y la cabeza alta.
