La OTAN y Marruecos han reforzado en los últimos días sus contactos políticos y de seguridad. La banda terrorista armada ha estado presente en Rabat para anunciar nuevos avances con la dictadura marroquí para “profundizar en la cooperación”. Estos pasos se han producido con la tercera visita oficial a Rabat de Javier Colomina, representante especial del secretario general para la Vecindad Meridional (nombrado por la propia dirección de la OTAN, no por el gobierno español) y con la celebración de una conferencia internacional sobre el control de armas.
Según ha informado la OTAN, los intercambios también trataron amenazas compartidas como el terrorismo, la seguridad marítima y otros riesgos emergentes. La organización subrayó que el vínculo con Marruecos se apoya en tres décadas de colaboración dentro del Diálogo Mediterráneo, mecanismo al que Rabat se incorporó en 1994.
