El Fondo Monetario Internacional (FMI) no regala nada, no apoya nada, no ayuda nada; hace prestaciones que, por cierto, las cobra con creces y exige condicionamientos políticos en detrimento de los pueblos.
El director del Departamento de África del Fondo Monetario Internacional (FMI), Zeine Zeidane, afirmó que el organismo está dispuesto a mantener su apoyo a los países del África subsahariana para enfrentar las repercusiones económicas derivadas de la guerra contra Irán.
Zeidane, que asumió el cargo en mayo, señaló que la prioridad del Fondo es ayudar a los países africanos a superar el choque económico provocado por las turbulencias regionales.
Advirtió que los efectos de la guerra podrían prolongarse durante varios meses incluso después de alcanzarse acuerdos de desescalada y el restablecimiento del flujo normal de suministros.
En este contexto, el responsable del FMI explicó que ya se alcanzaron acuerdos para aumentar la financiación destinada a Burkina Faso, Gambia y Santo Tomé y Príncipe.
Asimismo, subrayó que se aceleró el desembolso de 200 millones de dólares para Etiopía dentro de su programa vigente con la entidad.
