Este sábado se ha llevado a cabo una concentración en Madrid, concretamente en la Puerta del Sol, para denunciar la situación de las personas migrantes en Ceuta y reclamar el fin de lo que las organizaciones convocantes califican de «represión» y «violencia racista y colonial» en la frontera.
Convocada por la Articulación Antirracista de Madrid y secundado por SOS Racismo Madrid, el Sindicato de Manteros, Gitanas Feministas, la Comisión Antirracista del 8M, Migrantes Transgresores y Border Resistance, el lema ha sido “Ni instrumentalización, ni represión. Basta de violencia racista y colonial”. También se ha recordado a las personas fallecidas en el contexto de la frontera.
Las organizaciones participantes han exigido una investigación internacional «independiente e imparcial» sobre las vulneraciones de derechos humanos que, según denuncian, se han producido en Ceuta y Melilla tanto por parte española como marroquí.
Ha habido alguna comparecencia a los medios, tal como la de Mejdi Elías, de SOS Racismo Madrid, que ha señalado que una de las principales reivindicaciones es la protección de los menores y de las personas del colectivo LGTBI. «Estamos aquí para denunciar lo que está sucediendo en Ceuta», ha expresado, añadiendo que el racismo y la islamofobia habrían aumentado un 70% entre julio y agosto, por lo que ha reclamado al Gobierno español y al marroquí e igualmente a la Unión Europea que «se responsabilicen de lo que está sucediendo».
Por su parte, Alex Aguirre, del colectivo Migrantes Transgresores, ha centrado su intervención en la situación de las personas LGTBI que han llegado a Ceuta. El colectivo reclama alojamiento y protección específica para estos migrantes, especialmente para quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.
También Sedi Bouhari, periodista marroquí y coordinador del colectivo Border Resistance, ha tomado la palabra, criticando las políticas de externalización de las fronteras de la Unión Europea y las actuaciones de los gobiernos español y marroquí. En un momento de su intervención ha reclamado que el Tribunal Penal Internacional investigue las denuncias de torturas que, según ha afirmado, habrían sufrido algunos migrantes en Ceuta.
En definitiva, en la concentración se han reclamado responsabilidades a los gobiernos de España y Marruecos y a la Unión Europea y han defendido que la situación debe abordarse como una «crisis política y de protección» y no únicamente como una «crisis migratoria».
Lamentablemente, la presente crisis está muy lejos de ser resuelta. Es más, ningún gobierno capitalista puede realmente solucionarla, sencillamente porque no tienen voluntad y, lo más importante, porque es el propio capitalismo quien genera situaciones semejantes.
