El fascista Vito Quiles se ha acercado a la acampada plaza de Sol. Como viene siendo habitual, su propósito no ha sido otro que el de la provocación. Pero ahí le han enfrentado, y ha tenido que huir como las ratas, exteriorizando su carácter cobarde, que sólo se envalentona (y ni aún así) cuando le protege la policía. Precisamente, en su huida, al final ha sido escoltado la policía municipal.
A un camarógrafo de Eda TV, el medio fascista para el que trabaja Quiles, le han arrojado al suelo su cámara. Al fascismo ni un tantico así, NADA.
