La Justicia estadounidense ha presentado nuevas acusaciones contra el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes permanecen encarcelados en Estados Unidos desde su secuestro el pasado mes de enero. Según la información difundida por Associated Press, la Fiscalía acusa ahora a Maduro de haber autorizado prácticas de tortura contra ciudadanos estadounidenses y de supervisar un sistema de represión política. Las nuevas imputaciones se suman a los cargos por narcotráfico y tenencia de arms que ya pesaban sobre ambos.
La ampliación de las acusaciones se produce en un contexto de cuestionamientos sobre la solidez del proceso judicial impulsado por Washington. La retirada de las acusaciones a Maduro como supuesto dirigente del denominado Cártel de los Soles, así como la renuncia del fiscal federal que llevaba el caso han alimentado las críticas contra la causa. Las nuevas imputaciones pueden interpretarse así como un intento de reforzar un procedimiento judicial que no se sostiene y carente de legitimidad dadas las circunstancias de la captura del mandatario venezolano y su esposa.
