Con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, así como de los miembros del Buró Político Roberto Morales Ojeda y Bruno Rodríguez —Secretario de Organización del Comité Central y Ministro de Relaciones Exteriores, respectivamente— se celebró la Tribuna Antiimperialista “La solidaridad no se bloquea”.
Este espacio, realizado en el marco del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, demostró la fortaleza de las ideas de solidaridad, justicia y humanismo que, con su obra y ejemplo, Fidel sembró en el mundo
Se reafirmó que la solidaridad, como arma moral más poderosa contra la injusticia, constituye un aliento fundamental para la resistencia y la fe en la victoria del pueblo cubano.
En los cientos de participantes de la Tribuna confluyen la dignidad, el ejemplo y la resistencia de quienes llevan años ayudando a #Cuba, junto con la energía de las nuevas generaciones que son presente y futuro de la causa solidaria.
Las intervenciones evidenciaron que Cuba no constituye una amenaza y que defender a Cuba es defender la causa de todos los pueblos.
Allí también se condenó el neofascismo y el genocidio del siglo XXI, expresado en el bloqueo contra el pueblo cubano.
Una vez más se demostró que Cuba no está sola: desde todos los rincones del planeta llegan muestras de solidaridad que marcan la diferencia en medio del genocidio impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra el pueblo cubano.
Este no fue solo un espacio de denuncia y de recuento de lo que se hace para ayudar a las cubanas y los cubanos, sino también para trazar estrategias que permitan seguir enfrentando el bloqueo estadounidense.
La Tribuna Antiimperialista fue, así, un símbolo de resistencia y justicia social, donde se reafirmó que la solidaridad no se bloquea y que la defensa de Cuba es la defensa de la dignidad de todos los pueblos.
