A Público no le importa que el tribunal penal número 4 de Damasco, que condenó en rebeldía al derrocado presidente sirio Bashar al Asad a la pena de muerte, sea un tribunal colocado por Ahmed al Sharaa, conocido como Abu Mohamed al Golani y también el rebanacuellos. Para Público, este siniestro individuo era un rebelde, cuando todo el mundo conoce su pasado (y presente) de sangre, muerte y destrucción.
La sentencia pública, emitida este martes 11 de agosto, es la primera contra el líder político que, según Público, “gobernó Siria con mano de hierro durante más de dos décadas”. La sentencia también condena a la pena capital al primo y al hermano del dictador, Atef Najib, jefe de Seguridad Política en Daraa, y Maher al Asad.
La noticia de Público, recogida de la agencia franquista EFE, hace eco también de lo que dijo el juez Fakhr al Din al Uryan durante la lectura del fallo: “La contribución del criminal Bashar al Asad a los crímenes fue la de máximo responsable de la toma de decisiones, quien movilizó a las instituciones estatales para cometerlos”.
Dice Público: “En concreto, el exdictador ha sido condenado”, y añade el juez: por “delito grave de asesinato premeditado e intencional de más de una persona y de niños, así como del delito grave de tortura y detención arbitraria, y de cometer crímenes de lesa humanidad”.
Iranekin Bat ha denunciado la actitud de Público expresando, entre otras cosas, que “Si Público no rectifica inmediatamente, su sionismo quedará escrito en ese artículo para el resto de la historia, además de lavar la imagen a los yihadistas takfiríes que han asesinado a 45.000 personas cristianas, alauíes, chiíes, drusas, kurdas y suníes no salafistas desde hace 20 meses.
Sí precisamente se le puede criticar algo a Bashar Al-Assad es haber sido demasiado blando con la oposición dirigida por Washington, Tel Aviv, Londres, Paris y Riad.
Público está blanqueando y apoyando a quienes está mañana del 11 de agosto han secuestrado a mujeres jóvenes kurdas y alauíes para convertirlas en esclavas sexuales”.
