Al momento de retirarse del evento que tuvo lugar a 700 kilómetros al sur de la capital, Kast se acercó a un grupo de vecinos tras una valla de protección, entre los cuales el menor de edad rechazó su saludo, tras lo cual el presidente le dijo: “¿A no? Que esté muy bien. Y ánimo en la escuela, para que tenga mucha educación y para que sepa que lo cortés nunca quita lo valiente, así que le vaya muy bien en todos sus estudios”.
Luego inquirió insistentemente a la mujer junto al menor si era su madre, comenzando una discusión donde ella le dice “usted tiene a todos los chilenos mal, tiene a todos los chilenos del país mal con todas las cosas que está haciendo y él tiene conciencia”.
Kast le responde que “mire, estamos recuperando el orden, la libertad, para que usted tenga una mejor calidad de la educación”.
Ella le replica que “lo traje [al hijo] para que vea la realidad de este país, señor. Usted es un demagogo, usted es un nazi, tiene a los viejitos sin pensiones, a los niños les está quitando las raciones escolares”.
Al oír aquello, Kast, que hacía ademán de retirarse, vuelve y claramente molesto se enfrasca en una fuerte discusión con la mujer, le recrimina instrumentar al hijo –“¡usted no use al niño!”, le dice-, le indica que “debería estar en su casa estudiando y usted trabajando”, y nuevamente se dirige al niño diciéndole “lo siento por usted, joven. Ánimo, fuerza y fe, nunca se deje intimidar, nunca. Y que su mamá no lo use a usted”. Una vez que el mandatario se marchó, la policía sometió a la madre del niño a un control obligatorio de identidad tras el cual la arrestaron.
