La visita del Borbón a Ceuta (y Melilla) está pendiente desde años. La dictadura alauita nunca la vio con buenos ojos y habló varias veces de «provoación». Lo cierto es que los borbones no han querido molestar a los alauitas y se han abstenido de hacer el viaje con todos los honores y las alfombras de las instituciiones ceutíes.
En este punto, y dado los acontecimientos, se negocia un parentesis para que el preparado pueda cruzar el estrecho y hacerse las fotos correspondientes con el Viva España de Manolo Escobar a todo tronar. El asunto tiene su morbo y en las redes sociales se apuntan algunas ideas destacadas, por ejemplo, que vaya a África y no regrese. De este modo, tendrá cerca a su amigo Mohamed, rey y dictador de Marruecos, para tomar un té por las tardes y compartir risas con los capos de las muchas empresas españolas que operan en Marruecos buscando sueldos-basura y ventajas fiscales. Lo dicho, ver si tenemos suerte y avanza la Tercera.
