El senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro (PL), de 45 años, se enfrentará al presidente Lula (PT), de 80, en la segunda vuelta de las elecciones, el próximo día 25, al no haber conseguido ninguno de los candidatos el 50% en la primera vuelta. El hijo del corrupto Jair Bolsonaro, que cumple una condena de 27 años y tres meses por intento de golpe de Estado, habría obtenido el 47,07% de los votos válidos, frente al 45,11% del candidato del PT.
El senador ocultó a su padre en la propaganda electoral, apostó por el anticomunismo más zafio, presumió de su amistad con Trump y Milei, y no participó en debates, evitando así el escrutinio sobre acusaciones, como su relación con Daniel Vorcaro, de Banco Master.
De ganar en la segunda vuelta, Brasil se uniría a países como Bolivia, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Honduras… donde los sectores neo-fascistas obtuvieron victorias electorales,
