El gobierno boliviano instruyó este miércoles a la policía iniciar el desbloqueo de carreteras, en coordinación con las fuerzas armadas, tras denunciar intentos de desestabilización contra el presidente, Rodrigo Paz.
«Se van a intervenir todos los puntos de bloqueo que hay en el país, estamos esperando algunos detalles que se tienen que analizar, hemos empezado en la carretera La Paz–Caranavi, en el oeste del país. La coordinación es permanente con las fuerzas armadas en las diferentes operaciones que hemos realizado», informó el comandante nacional de la policía, Mirko Sokol, en conferencia de prensa.
La policía inició la noche del martes un operativo con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes en la zona de río Seco en la ciudad de El Alto, en el departamento de La Paz, epicentro de las movilizaciones contra el gobierno y también en la carretera la región de los Yungas.
Por su parte, el ministro de gobierno, Marco Oviedo, indicó que efectivos policiales y militares llegarán a sectores de Caranavi y Alto Beni, para levantar otros puntos de bloqueo.
«Este es un bloqueo político, este es un bloqueo con fines de desestabilización», advirtió, enfatizando que los actuales conflictos estarían vinculados a grupos de campesinos afines al ex presidente, Evo Morales (2006-2019).
La Central Obrera Boliviana (COB), junto a indígenas, campesinas y maestros, protestan en las principales ciudades de Bolivia para exigir un aumento salarial, la derogación de la Ley de Reconversión de Tierras 1720 y rechazar la importación de combustible presuntamente contaminado, que habría provocado daños en vehículos.
