Unas 200 personas fueron detenidas en Bélgica durante una jornada de manifestaciones contra los recortes en educación, la policía, el Gobierno federal y el auge de la extrema derecha. Las autoridades locales informaron que las movilizaciones derivaron en fuertes enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los participantes.
El epicentro de las detenciones se concentró en Bruselas, donde la policía de la capital aprehendió a un total de 150 manifestantes. De acuerdo con los voceros oficiales, la mayoría de los procedimientos correspondió a 118 arrestos de carácter administrativo.
Por otra parte, los reportes judiciales precisaron que 32 personas sufrieron detenciones de carácter penal debido a la respuesta dada a la represión policial. Entre las principales imputaciones formuladas se incluyeron el supuesto lanzamiento de proyectiles contra la policía y la resistencia a la sacro santa autoridad.
