A pocos días de concretado el arribo de un segundo lote de cazas F-16 a la provincia de Córdoba, y mientras apura la llegada de los primeros helicópteros Black Hawk desde Estados Unidos, el gobierno de Javier Milei mantiene negociaciones firmes para revivir la capacidad submarina de la Armada Argentina, una fuerza que perdió presencia por completo tras la tragedia del ARA San Juan de noviembre de 2017. La operación en marcha abarca la adquisición de tres submarinos de ataque de propulsión convencional por un monto de hasta u$s 2.300 millones.
La confirmación oficial de que el gobierno de Milei va por los submarinos corrió por cuenta del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFFAA), almirante Marcelo Della Nogare, durante una exposición reciente en el Rotary Club de Buenos Aires.
El alto mando reveló que astilleros de Alemania y Francia ofrecieron financiar el 100% de la transacción con el respaldo formal de sus respectivos gobiernos.
Las alternativas bajo evaluación para la fuerza de submarinos se concentran en dos astilleros europeos de primera línea.
Por un lado, la firma francesa Naval Group compite con sus unidades de la clase Scorpène. Por el otro, la compañía alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) presentó sus sumergibles diésel-eléctricos de la clase Tipo 209NG.
El almirante Della Nogare calificó a ambas propuestas como «excelentes» y confirmó que los informes técnicos elaborados por el Comando de la Fuerza de Submarinos ya fueron elevados formalmente al Poder Ejecutivo. «Estamos ante una decisión de carácter geopolítico y de largo plazo», remarcó el jefe militar, precisando que la evaluación técnica ya concluyó y que la determinación final recae en el sector político.
Además, se destinarían otros u$s1.200 millones para adquirir dos fragatas multimisión destinadas a la base naval de Puerto Belgrano. Entre ambos programas navales, el financiamiento potencial alcanzará los 3.500 millones de dólares.
El programa naviero se acopla al acelerado ritmo de entregas de equipamiento militar adquirido durante este período de gobierno de La Libertad Avanza.
En el Área Material Río Cuarto, Córdoba, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) recibió otros seis cazas F-16 Fighting Falcon procedentes de Dinamarca —cuatro monoplaza F-16AM y dos biplaza F-16BM—, alcanzando 12 aeronaves en suelo nacional sobre las 24 adquiridas mediante el programa Peace Cóndor. Este último es respaldado con una inversión superior a 300 millones de dólares.
La entrega se adelantó tres meses sobre el cronograma original y las autoridades prevén recibir una tercera tanda de seis cazas a comienzos de 2027.
Por su parte, el Ejército Argentino (EA) confirmó que antes de que concluya 2026 recibirá una primera partida de cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk procedentes de los stocks de reserva de los Estados Unidos.
A la alineación aérea y naval se suma la reciente firma de un acuerdo entre Defensa y Washington para incorporar 235 vehículos blindados VCBR 8×8 Stryker para el Ejército.
Los vehículos —que incluyen variantes de transporte de infantería ICVV M1256, evacuación médica MEVV M1133A1, comando CVV M1251A1 y apoyo de fuego FSVV M1131A1— se añadirán a los primeros ocho blindados ingresados entre diciembre de 2025 y febrero de 2026. Una partida inicial de 50 unidades ya fue inspeccionada en la base de Fort Hood, Texas, y llegará al país antes de fin de año.
