Una ofensiva hutí, nada menos que en la propia capital Riad, asestó un duro golpe al aeropuerto de Riad.
Hasta el momento señalan 12 muertos y al menos 50 heridos, según el propio New York Times (NYT), mientras escenas de pánico marcaron la tarde en el aeropuerto, una instalación que lleva semanas en el punto de mira de la resistencia yemení. La autoridad de aviación civil saudí confirmó el ataque, informando únicamente de «varios heridos» y señalando que las operaciones aeroportuarias se habían suspendido temporalmente a la espera de una evaluación de los daños y de las inspecciones de seguridad de las instalaciones. Pero se supo que la incursión ya había provocado el caos en el aeropuerto, dando lugar a cancelaciones, retrasos y escenas de pánico.
Según funcionarios saudíes citados por el Wall Street Journal (WSJ), la agresión impactó directamente en la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional Rey Jalid, la cual fue evacuada posteriormente. Se enviaron varias ambulancias y helicópteros para trasladar a los heridos al Hospital Rey Fahd de Riad, indicó uno de los funcionarios citados por el diario estadounidense, que también verificó la autenticidad de un vídeo en el que se observaban restos de sangre en el suelo del aeropuerto «Estaba en la puerta 403»» en la terminal de vuelos nacionales, declaró un testigo a la prensa internacional. «Vi cómo impactaban en la puerta 401 y cómo había gente herida justo ante mis ojos. Todo el mundo corría».
Tras el último ataque, varias embajadas occidentales «indicaron que habían decidido prohibir a su personal viajar hacia o desde el aeropuerto de Riad durante la próxima semana como medida de precaución», avisó un alto diplomático a la prensa internacional.
De hecho, la magnitud y la frecuencia de los recientes ataques contra Riad han alcanzado niveles sin precedentes: el jueves, el aeropuerto fue blanco de ataques mortales reivindicados por los hutíes, quienes también libran combates terrestres contra las fuerzas gubernamentales en zonas en disputa cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, una vía marítima vital para el comercio mundial.
