Por primera vez la CDU (derecha y columna necesaria del sistema capitalista alemán) se ha quedado fuera de un parlamento regional. No ha llegado ni al 5% de los votos (umbral mínimo necesario para obtener representación) pese a ser el partido del primer ministro, con lo que eso conlleva de recursos financiero-mediáricos. La extrema derecha (con un claro componente neo-nazi) se ha quedado con los votos clásicos conservadores, y del espacio político huérfano que deja la crisis del sistema con un electorado harto de estar harto. Pese a ello, y para demostrar que Merz está ahí (en el gobierno federal) comandado para servir a los intereses del poder, no pudo ocultar que su política de apoyo a Israel, bloqueo a Rusia y desindustrialización con decenas de miles de trabajadores despedidos, seguirá adelante, Al acabar su mandato seguramente se irá con Angela Merkel a Mallorca a disfrutar de lo realizado. Sus palabras tras las elecciones de ayer demuestran la realidad de para qué están y donde están los que gobiernan obedeciendo al poder real.
