La mordida gringa se fortalece. El «acuerdo energético» impuesto por EEUU, no sólo es un nuevo acto de traición y entrega de nuestra soberanía, sino que hipoteca a nuestro pueblo por más de cien años. Resistir y responderle a la traición es una necesidad obligatoria para nuestro pueblo.
(La Hojilla)
