Al menos 451 colonos españoles españoles con pasaporte israelí sirvieron en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante la ofensiva genocida sobre la Franja de Gaza, según los datos publicados por el medio británico Declassified UK. La información procede de la respuesta de las FDI a una solicitud de transparencia realizada en marzo de 2025 por Elad Man, abogado de la ONG israelí Hatzlacha. Del total de medio millón de militares movilizados por Israel desde el 7 de octubre de 2023, unos 50.000 eran residentes en el extranjero con doble o múltiple nacionalidad. El Estado español ocupa el puesto 21 en el ranking de países de origen de estos soldados, encabezado por Estados Unidos, Francia y Rusia.
La participación de colonos europeos en el Ejército israelí se sustenta en la Ley del Retorno de 1950 y sus sucesivas ampliaciones, que conceden la «nacionalidad israelí» a cualquier «judío» o «descendiente de judío» —hijos, nietos o cónyuges—, independientemente de su vínculo con el territorio o de que nunca hayan residido en él. Esta política de colonización, piedra angular del proyecto de ocupación sionista, contrasta con el estatus de los palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este, sometidos a un sistema legal y administrativo de diferenciado que la Corte Internacional de Justicia reconoció en 2024 como «apartheid». La Ley del Estado-nación consagró los territorios palestinos ocupados como «hogar nacional del pueblo judío» y exclusivizó el «derecho de autodeterminación» en este grupo étnico-religioso.
El servicio militar en la entidad sionista es obligatorio para mayores de 18 años —dos años y medio para hombres, dos para mujeres—, con cierta flexibilidad para quienes residen en el extranjero. Los soldados, sean «nacionales» o «extranjeros con doble ciudadanía», acceden a un sistema de prebendas económicas y académicas: becas específicas para estudios superiores, préstamos ventajosos para vivienda y bienes de consumo, y ayudas al alquiler. Estos incentivos, sumados al componente ideológico de la aliá, explican la afluencia continuada de voluntarios extranjeros a las filas de las FDI.
La ofensiva genocida israelí lanzada tras la operación Inundación de Al Aqsa de la resistencia palestina del 7 de octubre de 2023 se ha cobrado hasta el 10 de febrero de 2026 la vida de 72.045 palestinos confirmados en Gaza, según los recuentos oficiales. La participación de colonos españoles en estas operaciones militares, ahora cuantificada por primera vez, podría plantear abrir una vía penal a quienes combaten en un Ejército cuyos crímenes han sido «sancionados» por genocidio ante la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional. Sin embargo, no parece que esto se encuentre en la agenda de la Audiencia Nacional española.
Declassified UK/diariosocialista
